Esperando el más allá

– ¡Abuela!

– ¡Pero bueno,  esto sí qué es una sorpresa!

En su silla de ruedas ultratómica, de color verde radioactivo con la cabeza caída hacia delante roncando sin hacer mucho ruido. Antes de comer.

La escena es desoladora. A mi hermana y a mi nos costó encontrarle entre tantas sillas de ruedas, cortes de pelo de la época ancestral salidas todas de la peluquería, algunos con el gotero;  y todos mirando a la nada, esperando que les llegue su momento, como si estuvieran en la cola de la pescadería esperando su turno.  A veces,  la llamada es de alguien inesperado, y normalmente  lo es.  Porque a quien sí esperan con ahínco, pero sin causar mucha molestia y para que no se note mucho, es a la Parca. Y se hace de rogar. No aparece solo porque le esperes sentada o el grupo haga más fuerza para provocar su llegada y se los lleve a todos de un plumazo.

– Abuela, ¿qué quieres  hacer?

– ¿Yo? Morir

De Castilla tenía que ser.  Seca y ruda como ella sola, sin esperar respuesta,  casi escupiendo al suelo y con la mirada fija en mis ojos. Seguro que de la familia de Fernando Fernán Gómez y de todos aquellos del Café Gijón, que vivieron la guerra civil y lejos de ser dulces y cariñosos,  respiran polvo y lanzan por su boca sanguijuelas.

– Abuela, ¡vamos a por un helado! ¡Venga, que yo se que te comerías una  buena paella ahora mismo!

Entonces levanta la  vista casi hacia el cielo,  abre los ojos más azules color mar que hayas visto en tu vida y empieza a imaginar.

– ¡Hombre, es que una buena paella! ¿Quién se resiste, Susana!?

– Abuela,  ¿quién fue tu primer novio?

Le tengo enganchada a la conversacion. Empieza a sentirse cómoda, ilumina su mirada y recuerda.

– ¡Cuántas cosas pasaron en la guerra!…  Mi primer novio, qué guapo era… íbamos de la mano por la Concordia.

– Y tu siguiente novio, ¿quién fue?

– ¡Ya no tuve más!

– Y… ¿el abuelo?

– Ah, si… el  abuelo…

Ahí me di cuenta, sabiendo y sin saber, que su primer amor murió siendo militar y mi abuelo murió de cancer cuando mi padre, el  pequeño de tres hermanos, tenía 11 años.

– Abuela, ¿no te has vuelto a besar con ningún hombre?

– No… la verdad que no. Hombre, abrazos… abrazos sí me he dado alguno.

De la antigua ausanza, nunca puso pega a la modernidad. Su lema siempre fue: “laissez faire”. Y lo sigue cumpliendo. Lo que no entiende tanto es como puede ir todo tan rápido.

– Ya se alquiló la casa,  abuela.

– Tu padre y tu tio. De repente ya no tengo nada. Ya no tengo ni casa. Nada. De aquí solo quieren que me vaya al otro barrio.

– Pero abuela,  tampoco ibas a poder volver. No puedes moverte bien con la silla.  No está adecuada la casa…

– Pues nunca se sabe. ¿Quién sabe?… A lo  mejor si hubiera podido volver, Susana.

De perfil a mi,  me miraba de lado. Fijamente, de nuevo.  La intensidad de sus palabras con el azul vibrante, parecía el mar que venía con toda su fuerza. Una gran ola impactando sobre mí.

En estas pequeñas conversaciones, a trompicones, sin mucho afán, vi esperanza. Y se la habían arrebatado. Ella aún sentía que era joven, que quedaba mucho por hacer y que aquella residencia era un cementerio de vivos.

Aquellos que vivieron la  guerra civil tienen otra mirada. Una muralla les hace creer que son  fuertes y que el  orgullo no les va a arrebatar nada. Cuando rascas un poco surge vida. Realmente hay un niño dentro.

Mi querida abuela perdió mucho y ganó lo normal. Sufrió lo suyo.  Ni más,  ni menos. Dicen que según las decisiones que vayas tomando a lo largo de tu vida, asi será lo que te encuentres el día de tu llegada al más allá.

Ahora está esperando. Y sigue esperando.  Aunque a veces por la puerta aparezcan sus nietos, sus hijos, sus bisnietos, sus amigas, su verdadera espera, aunque en el fondo no quiera, es para la Parca.

 

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s